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Modestos logros, que no son poca cosa

  Despierto en la madrugada, mucho antes del amanecer en esta temporada —otoño— en que comienza a clarear mucho después de las 6:00 horas, más bien cerca de las 7:00. Un gran acierto del gobierno federal de mi país es haber suspendido el horario de verano, que fue una imposición de la súper potencia que ha devastado a las naciones de América Latina y gran parte del resto del mundo. Como quiera que sea, siento la necesidad de volver a ejercitarme en mi bicicleta de carreras, sobre rodillos (cilindros bajo las ruedas de mi velocípedo) para terminar la sesión de entrenamiento realizando ejercicios de musculación. Ahora escucho música mientras pedaleo, usando un reproductor mp3 y audífonos. De alguna manera (no resulta fácil explicar por qué) pensar en hermosas jóvenes originarias de Corea del Sur que cantan y bailan, grupos como Tara, Momoland, Dal Shabet y similares, me motiva, al incrementar el esfuerzo progresivamente. Al escuchar las canciones interpretadas por estas jóvenes b...

Escribir para sanar

  Transcribo párrafos del capítulo IV (cuatro) del libro Profit over people, titulado Market Democracy in a Neoliberal Order con intención de traducirlo al español. El objetivo es compenetrarme con el neoliberalismo, la peor de las manifestaciones del capitalismo de monopolio, que ejemplifica de la forma más cruda una de las ideas expresadas por Erich Fromm en su libro Tener o ser: la ambición es insania. Es posible que se trate de un concepto de la autoría de Baruch Spinoza, contenido en Ética. La neurosis sigue dominando mi psiquis, mis pensamientos, mis estados anímicos; el gasto (desperdicio) de energía psíquica parece combinarse con la fatiga crónica que me aqueja y me inmoviliza. Pasan los días, semanas, meses, años, sin que yo sea capaz de avanzar; esa neurosis dificulta o imposibilita que vuelva a ser productivo, que me gane la vida mediante alguna actividad que no solamente me procure el dinero que necesito para vivir, sino también la satisfacción de realizar un trabajo...

Derrotar a tres antagonistas que intentaron aniquilarme, 3ª parte

  Practiqué la carrera a pie durante unos ocho años, entre los 16 y los 24 años de edad. Hacia el final de ese periodo, comencé a alternar esa actividad deportiva (la carrera pedestre) con recorridos en bicicleta, porque correr en superficies duras había dañado mis talones de Aquiles y eso me obligó a abandonar ese primer deporte. A los 26 años de edad, me inicié en el ciclismo de ruta. La práctica de ese segundo deporte me procuró un aumento en la musculatura de mis piernas y un incremento en su definición. Por lo demás, mi vida era difícil porque no trabajaba, no contaba con ningún ingreso, mi soledad y mi aislamiento se habían intensificado, vivía sumido en una grave violencia intrafamiliar padeciendo estados depresivos severos, había desarrollado una patología grave, de lo cual me enteraría 18 años más tarde, pese a haber contado con atención psiquiátrica desde esa época, a partir del año 1990. Perdí el contacto con David en 1987 (cuando el egresó de la universidad) y nos e...

Derrotar a tres antagonistas que intentaron aniquilarme, 2ª parte

  David y yo ingresamos a una universidad privada en agosto de 1983. Yo contaba con 19 años de edad, él era un año menor. Durante el primer año (los primeros dos semestres) casi no convivimos. A partir del inicio del cuarto semestre, comenzamos a interactuar y en algún momento, él se dio cuenta de que yo era un deportista serio, practicaba la carrera pedestre, medio fondo; el entrenamiento incluía sesiones en las que recorría de ocho a 14 km, ejercicios en pista, intervalos, cosas así. Una vez, David me visitó en mi casa. Yo llevaba puestos shorts y él se percató de que pese a mi delgadez (1.78 m de estatura, 69 kg de peso), la musculatura de mis piernas era potente y muy definida. La expresión de su rostro y el modo como se condujo durante esas horas que estuvo en mi vivienda, traicionó sus intentos por disimular un malestar demasiado intenso. Yo no le di mucha importancia al asunto, pero quedó en mi memoria. Poco tiempo después, en vacaciones de verano, pasé por su casa. Él n...

Derrotar a tres antagonistas que intentaron aniquilarme, 1ª parte

  Han pasado 26 meses a partir de aquel fatídico martes 17 de agosto de 2021, en que se consumó una injusticia muy grande (que comenzó cuatro años antes) y fui despojado de mi empleo por negarme a aceptar la impunidad obsequiada al narciso que me acosó laboralmente, un intocable que podía hacerle la vida miserable a quien se le antojara y vivía convencido de que no tenía nada que temer de nadie. Eso fue una repetición de lo que ha sido mi vida, casi desde el principio. En un escenario en que hay un agresor y un agredido, el agresor es arropado, protegido; el agredido es castigado con la mayor severidad. Esto sucede la mayor parte de las veces. Hace tiempo, comencé a interactuar con una dama en mi red social favorita —Twitter, ahora X— que escribió un libro sobre Gaslighting, término que es traducido al español como Luz de gas , una técnica perversa que usan individuos que adolecen de patologías narcisistas para dañar la salud mental de sus víctimas. Describe los comportamiento...

Liberación

  El sábado pasado, 21de octubre, hice algo que me había propuesto evitar hacer. Haciendo uso de mi computadora personal (una all in one , marca Hewlett Packard, bastante deficiente) busqué información en internet sobre los personajes que participaron en la infamia que se cometió al despedir a un empleado que había sido objeto de acoso laboral, y al hacer lo que tenía derecho a hacer, negarse a aceptar la impunidad obsequiada a su agresor, se le despojó de su empleo. Se había desempeñado en el puesto de químico traductor durante seis años y tres meses, y había sido considerado excelente en todos aspectos; puntualidad, asistencia, desempeño, disciplina, productividad, etc. En contraste, su agresor era bien conocido por toda la empresa como una de las personas más dañinas de los más de mil empleados de la compañía. Una mujer que encabezaba el departamento más importante de esa empresa, donde se desarrollan los productos farmacéuticos, había hecho un acuerdo con el hijo del dueño —ho...

Bipolaridad y escritura, del blog de Ekaterina Netchitailova

  Traducción de una entrada del blog de Ekaterina Netchitailova, doctora en filosofía 7 de octubre de 2023 Bipolaridad y escritura ¿Hubo algún tópico o asunto respecto al cual cambiaste tu postura?   Con frecuencia cambio mi postura respecto a mi forma de abordar mi “trastorno bipolar”. Un ejemplo reciente es haber decidido escribir abiertamente sobre mi diagnóstico y mi experiencia con la “psicosis”. Pensé mucho sobre eso y llegué a la conclusión de que si yo, una profesora universitaria, no es capaz de escribir sobre el tema, ¿quién podría? El estigma es enorme en el campo de la salud mental. Conozco el tema a fondo. Una vez perdí un ascenso en Inglaterra por haber informado sobre mi trastorno bipolar. También fui acosada en línea. Como resultado, los artículos sobre el tema —poco frecuentes— publicados en mi blog, o que hice llegar a Mad in America , fueron borrados de mi blog (yo me encargué de hacer eso) o fueron publicados anónimamente por editores amables, consi...