Patrice Lumumba, el primer ministro de la nación
independiente, la República del Congo, nació un 2 de julio de 1926 en Onalua en
Kasai, provincia del Congo Belga. Contando solamente con educación primaria,
Lumumba llegó a convertirse en uno de los críticos vocales más escuchados del
colonialismo en África. En etapas tempranas de su vida, desarrolló un interés
en actividades de sindicatos de base y se unió al Sindicato Postal. Como secretario
general del sindicato, Lumumba empezó a publicar ensayos críticos del gobierno
colonial belga y a apoyar la independencia y la unificación de un Congo
centralizado. Los requerimientos de sus escritos tenían como objetivo superar
las lealtades regionales para conducir a una circunscripción nacional.
En 1955 Lumumba se
convirtió en el líder regional del Círculo de Stanleyville y se unió al Partido
Liberal Belga. En 1956, Patrice fue arrestado y acusado de malversación de fondos
del sindicato, y sentenciado a dos años de prisión. Liberado después de doce
meses, Lumumba se convirtió en director de ventas de una cervecería en
Leopoldville. Para solidificar su base política, en 1957 Lumumba ayudó a fundar
una organización de amplia base que tenía como objetivo superar las lealtades
étnicas y regionales — el Movimiento Nacional Congoleño (MNC). El año
siguiente, él representó al MNC en la Conferencia Panafricana en Accra, Ghana.
Sus
inexorables ataques al dominio belga pronto fracturaron al MNC, dando como
resultado una división en 1959. Impertérrito, Lumumba insistió en el
desmantelamiento total del dominio belga. En octubre de 1959, fue arrestado por
—presuntamente— haber incitado levantamientos anti-colonialistas y sentenciado
a seis meses de prisión. Poco tiempo después, el gobierno belga convocó a una
conferencia en Bruselas para discutir el futuro del Congo. Confrontado con la
amenaza de boicot del Movimiento Nacional Congoleño, el gobierno liberó a
Lumumba. En Bruselas, Patrice condenó con audacia el dominio belga y se mostró partidario
de una independencia inmediata. Convencida de la inminente libertad congoleña, Bélgica
designó la fecha 30 de junio de 1960 como Día de la Independencia.
El
Movimiento Nacional Congoleño ganó la mayoría en la elección general realizada
en mayo de 1960, y Lumumba se convirtió en el primer ministro del Congo, con su
rival político Joseph Kasavubu como presidente. La mordaz denuncia del
colonialismo de Lumumba provocó profunda inquietud no solamente en Bélgica,
sino también en los Estados Unidos y en el Reino Unido. Desafortunadamente, su mandato
fue breve y seriamente deteriorado por diversas crisis, que comenzaron cuando
el ejército se sublevó en Katanga y en Kasai del Sur.
Cuando
las Naciones Unidas ignoraron los llamados repetidos de Lumumba pidiendo su
intervención, Lumumba se orientó a la Unión Soviética. Esta medida consiguió solamente
intensificar la oposición occidental a su régimen. Usando la crisis como una
excusa, Kasavubu destituyó a Lumumba como primer ministro. Aunque restituido
por la Asamblea Nacional, Lumumba fue subsecuentemente derrocado por el coronel
Joseph (después Sese Seko) Mobutu y puesto bajo arresto domiciliario. Patrice
realizó un intento fallido por escapar a Stanleyville, donde sus partidarios
habían ganado el control. Fue aprehendido por los rebeldes secesionistas y
asesinado un 18 de enero de 1961.
Lumumba
se convirtió en un mártir y en un símbolo de la libertad congoleña y africana. Hoy
es recordado como uno de un pequeño puñado de líderes africanos que
verdaderamente buscaron la unidad nacional y una genuina independencia. En
febrero de 2002, en respuesta a Informe de la Comisión Belga que involucraba a
Bélgica en la muerte de Lumumba, el gobierno belga reconoció una “responsabilidad
moral” y se disculpó oficialmente. Lumumba continúa siendo una inspiración para
los políticos africanos. Varios de los más importantes partidos políticos en la
elección presidencial de 2006 en el Congo invocaron al legado de Lumumba.






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