Las jóvenes de fábricas textiles de Lowell
Nissa Tolton
Esta es una cita que Chomsky usa, presumiblemente escrita
por una trabajadora de una fábrica de textiles a principios del s. XIX:
“Cuando vendes tu
producto, conservas tu persona; pero cuando vendes tu trabajo, te vendes a ti
mismo, perdiendo los derechos del hombre libre y convirtiéndote en vasallo de
establecimientos enormes de una aristocracia adinerada que amenaza con
aniquilar a cualquiera que ponga en entredicho su derecho a esclavizar y a
oprimir. Quienes trabajan en las fábricas, deben ser sus propietarios, no tener
el estatus de máquinas gobernadas por déspotas privados que atrincheran
principios monárquicos en suelo democrático mientras derriban la libertad y los
derechos, la civilización, la salud, la moral y la intelectualidad en el nuevo
feudalismo comercial”.
No me ha sido posible confirmar la
fuente de la cita de Chomsky, pero en la publicación periódica puede apreciarse
el alto nivel intelectual de quienes escribían. Lo que se publicó en esa
revista podría ser confundido con lo escrito por un profesor en la época actual
en una universidad estatal, pero se trata en realidad de la aportación de una
joven que trabajaba 12 horas al día en una fábrica textil sucia y peligrosa.
La primera generación de
trabajadores textiles estaba dominada por maestros de escuela (debemos
preguntarnos por qué), que establecieron las condiciones para la cultura de la
joven en fábrica. Como lectores ávidos, estimularon e instruyeron a jóvenes de
las granjas en sus entornos. Las trabajadoras, ocultaban frecuentemente libros
en sus delantales, para tener la oportunidad de leer durante minutos o segundos,
según la ocasión. Contaban con tarjetas de bibliotecas, y las usaban. A pesar
de trabajar 72 horas por semana y de la asistencia obligatoria a la iglesia, fueron
capaces de hacerse del tiempo necesario para fundar y operar una revista de
literatura.
No parece sorprendente que estas
jóvenes lideraran las primeras huelgas industriales.
Debemos tener en mente que “The Communist Manifesto” fue publicado
en 1848 y “Das Kapital” en 1867.
Estas jóvenes de las fábricas escribieron entre los años 1830s hasta mediados
de la década de 1840. Se adelantaron a Marx.
La historia de la humanidad cuenta
con pocos momentos brillantes. Resulta poco frecuente que personas en pobreza —en
desventaja en casi todos los ámbitos— se esfuerce por la educación, la
comprensión y el juego limpio. Las jóvenes de las fábricas se hicieron famosas,
incluso en su época, recibieron visitas de escritores, académicos y políticos.
Algo verdaderamente fenomenal. Si ellas pudieron lograrlo, con tantas
desventajas, nosotros también podemos.




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